Siempre hay una primera vez, y la primera vez que hice galletas, me salieron fatal, no por la forma, pero no había cogido ni la masa adecuada ni algún ingrediente adecuado para utilizar cortantes y hacer galletas con formas. De sabor estaban muy ricas, sabían a las clásicas chiquilín, pero estéticamente... y además sufrí, ya que la masa estaba muy pegajosa. Pero fijaros mi ignorancia, había empleado incluso azúcar clásica en vez de glass y eso conlleva un trabajo más duro en el amasado. A la segunda ya salieron de notable y a la tercera de sobresaliente.
Si queréis un tutorial bueno, en el Rincón de Bea, encontraréis todo muy bien explicado, yo os dejo la receta que suelo emplear, es una receta que me facilitaron hace tiempo y es muy popular:
225g mantequilla a temperatura ambiente
225g azúcar glass
1 huevo
1 cucharadita de leche
Aroma
600g de harina
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una masa blandita y blanquecina.
Añadimos el huevo y si hemos escogido el aroma elegido.
A continuación la harina, es lo que más nos costará, si lo vemos como cortado, añadimos un poquito de leche y seguimos añadiendo la harina.
Mezclamos hasta obtener una mezcla uniforme. La masa con estas cantidades es mejor dividirla en 2 o 3 partes y cada una de ellas la ponemos entre papel de hornear, a modo de sandwich, y con el rodillo le damos el grosos deseado, lo clásico es aproximadamente medio centímetro.
Imprescindible, metemos la masa en la nevera, mínimo 2 horas.
Hay quien la fase de amasado la hace después de la nevera, antes de utilizar cortantes, hacerlo así te costará más darle el grosor deseado, pero se puede hacer.
Una vez ha pasado el tiempo de nevera, se elige el cortador deseado y hacemos las galletas.
Las meteremos en el horno unos 15 minutos a 180º, precalentado, depende del horno incluso he visto 20 minutos de cocción, las galletas terminan de hacerse cuando salen del horno, no hay que esperar a que estén muy doraditas.
Reposar un minuto y pasarlas a una rejilla.
Entre hornada y hornada, dejar las masas en la nevera, creo que es importante que se mantengan a la temperatura de la nevera.
Cuando se hacen las formas de galleta, hay bastante sobrante, yo hago una masa y guardo en nevera de nuevo y reutilizo una vez más, pero no mucho más, la calidad de la galleta baja, es decir, se desperdicia algo de masa. Con esto quiero transmitir que el trabajo laborioso que conlleva una galleta que a simple vista parece sencillo. Y luego toca decorar... es un mundo de mucho esfuerzo y trabajo.
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